Relexión4

Docente:Olga Regina
Institución Educativa: Sur-Oriental

En la lectura Metáforas y paradojas de los miedos en los sujetos docentes, se puede destacar la presencia de un sinnúmero de miedos que tienen las personas en general y específicamente los docentes hoy en día, pues cada docente aparte de tener sus propios miedos, transmite de una u otra manera miedos a sus estudiantes como metodología opresiva, ya que los jóvenes y niños de la actual sociedad han sido criados de esta manera en sus hogares y en el contexto que se desenvuelven, todo a su alrededor se centra en lo que puede ocurrir si hace o no lo que debe hacer, en el castigo, en las consecuencias que puede traer cierta actitud o acción. No sólo en el hogar el muchacho está sometido a una cantidad de reglas y condiciones que debe cumplir por obligación, sino que llega a la escuela y encuentra una situación similar, pues también es una pequeña sociedad reglada que maneja condiciones muy parecidas en cuanto a castigos o dicho de otra manera a miedos que los docentes infunden en los jóvenes o niños cuando no cumplen con lo que deben y es de ahí que muchas veces, por no decir la mayoría, caen los maestros en el error de no dejarlos ser, de frenar esas maneras auténticas que tienen para resolver situaciones, de no dejarlos ser innovadores, creativos, científicos a la hora de solucionar problemas, que creen los maestros deben ser solucionados solo de la manera que ellos dicen o que enseñaron y es ahí donde se violenta de una u otra manera la libertad del muchacho y se le genera miedo a pensar por si mismo porque lo que hace, lo que innova, cómo resuelve las cosas no sirve, ese método no fue el que se le explicó y es allí cuando los jóvenes deciden no hacer más que lo que los obligan a hacer o lo que les enseñaron. En ninguna institución le enseñan hoy a los muchachos a enfrentar sus miedos, a darles la cara y vencerlos, pues como dije anteriormente, en vez de ayudarlos vencer este dilema, les generamos más de lo mismo y es bien cierto que hay miedos que debemos tener porque es vital para nuestra supervivencia, pero hay otros que deben vencerse por nuestra supervivencia también; entre los primeros tenemos algunos como: el miedo a morir de una u otra manera, pues nos da terror saber que podemos llegar a dejar este mundo terrenal, el miedo a ser atropellados por un vehículo, el miedo a viajar en avión y saber que éste puede caer en cualquier momento; y entre los segundos, tenemos: el miedo a decir lo que pensamos si de esto depende nuestra integridad y nuestra vida, el ser capaz de decir sí o no en el momento oportuno, el miedo a enfrentar situaciones que han sido creadas por otros para causarnos daño, miedo a perder lo que se tiene y se ha conseguido con tanto sacrificio, miedo a perder la amistad y el amor de los que considero son mi familia y mis amigos, entre muchos otros como con los que nace toda persona que es el miedo a las alturas y a los ruidos. La variedad de miedos que pueden surgir en cada persona es innumerable, pueden ser infundados por otros, creados por sí mismos o heredados de la familia o de las personas con las cuales me relaciono a diario. En la película NO SE ACEPTAN DEVOLUCIONES, se da el caso concreto del protagonista, el cual debe enfrentar una cantidad de miedos infundados por su padre, quien en el afán de educarlo para enfrentar el mundo, lo marcó con una cadena de episodios que dejaron en su vida amargos recuerdos y secuelas, que lo llevaron de una u otra manera a odiar a su padre y a alejarse de él, cuando lo único que pretendía su padre era enseñarle cómo hacerle frente a las diversas situaciones o acontecimientos que la vida le presentaría en el camino de su crecimiento personal. Estos miedos infundados por su padre al principio lograron un efecto no esperado, convirtiendo a este joven en un vividor y en un bueno para nada, pues en su mente aisló estas enseñanzas y se propuso dejarlas atrás para tener una vida facilista en donde no enfrentara retos de ninguna clase. En un segundo plano, cuando se desarrolla la historia y debe enfrentarse a la crianza de la hija que le es entregada por sorpresa, aprende al lado de ella y gracias a ella a vencer miedos que ya su padre le había enseñado a enfrentar, miedos que debe dejar atrás porque ya no cuenta sólo lo que él siente, sino que hay alguien más que depende de lo que él haga y cómo lo haga, pues de ello depende la supervivencia de esa nueva vida que tiene a su cargo y es cuando se ve abocado a resolver de cualquier manera los acontecimientos que la vida día a día le va presentando; se nota una capacidad de lucha incansable por sacar adelante aquella personita que le muestra la otra cara de la vida, de esa vida dulce y tierna que desconocía por completo, pero al mismo tiempo de esa vida cruel y de trabajo arduo para conseguir el bienestar personal y el de aquellos que ama. Aprende de su hija a encontrarle lo mejor a cada instante, a ser feliz con lo que se tiene y a escalar y saborear éxitos de su mano y con su valiosa ayuda en el trabajo que realiza, aprende lo qué es el verdadero amor y el significado de la entrega total. En cuanto a la pedagogías y didácticas que pueden presentarse en relación con las lecturas: La escuela de la Noche de William Ospina y Metáforas y paradojas de los miedos en los sujetos docentes, puede destacarse que el enseñar a nuestros niños y jóvenes a enfrentar sus miedos puede traer grandes beneficios en sus vidas, pues aprenderán de la mejor manera a tomar decisiones claras y concretas, a ser propositivos en situaciones determinadas para brindar soluciones oportunas y a argumentar con fuerza sus puntos de vista acerca de un problema o situación que se pueda presentar. Hay que dejarlos ser para que aprendan de sus propios errores y tropiezos, a que adquieran libertad y sean felices, inculcarles que está bien sentir miedo pero que debo aprender también a confrontarlo para que no se apodere de mi ser, es algo muy difícil porque la vida es una fuente inagotable de miedos, pero mientras vivamos, respiremos, soñemos y tengamos relaciones cordiales con nuestros pares, tendremos oportunidad de sentir menos miedo porque a nuestro lado siempre habrá alguien con quien luchar o por lo menos con quien contar para sentirme menos atemorizado. Los maestros tenemos muchos miedos, pero debemos dejarlos atrás y no infundirlos en nuestros estudiantes, no crear miedos en ellos de ninguna índole, pues ya tienen suficiente con los que traen por nacimiento, de las familias y de los amigos, más bien brindémosles un lugar agradable, lleno de alegría, que perdure en sus mentes, que vivan felices en ese espacio de saberes no solo académicos sino de saberes personales, de valores y de encuentros gratos, que el aprendizaje para ellos sea menos tormentoso. La pedagogía que resume todo esto es la PEDAGOGÍA DEL AMOR Y DE ESPERANZA, de la cual tanto habla y transmite sabiamente Paulo Freire, pues mientras haya espacios de diálogo, habrá relaciones fraternales y habrá personas que siempre estarán dispuestas a ayudarme y a apoyarme para ser mejor cada día, de las cuales aprenderé a diario y ellas de mí, ya que somos sujetos de aprendizaje y de aprehendizaje.

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