Reflexión10

Docente:Mayra Yolanda Molina
Institución Educativa:Alfonso Jaramillo Gutierrez sede Guayacanes

Ya en el camino de esta guerra cuya arma es la palabra, debo partir de sentirme un igual, como lo exigían las guerras en la antigüedad, solo asi la libertad de mi discurso no temerá a la voz más fuerte, pues cada voz posee su fuerza en una dimensión diferente del ser, y por ende, resuena de manera diversa a oídos de cada sujeto. Impregnada ya de arte desde todos los sentidos, evoco recuerdos para tejer el discurso que permita revelar mi deseo de sabiduría, desde el temor de abandonar mi mirada de la fragilidad humana. Acompañada entonces por el dilema de quien mucho quiere saber, ver y enseñar, y a la vez, de quien se aferra a lo simple pero bello del lenguaje sensitivo, humano e incluyente. Ese que no ve con soberbia los ojos del otro, pero que a la vez acude a la erudición para no mirarlo con temor. Parece que en ese dilema se moviera la colectividad, fascinada más en la corriente de los que poseen el don de la palabra, pasando por alto la mirada por quienes el silencio les adorna permitiéndoles contemplar las dinámicas humanas de la cotidianidad; sin embargo, la voz más sonante no ha de apagar las ideas ni generara prejuicios hacia el silencio si la polis es justa: “la polis hace posible el mundo urbano, pero es sobre todo un orden mental, el sistema de relaciones que teje una cultura, y su hilo principal es el lenguaje.” (Ospina, 2008) En nuestros tiempos, el cuerpo está cargado de lenguaje que se nos es permitido apreciar, y en los sistemas de relaciones pareciera que casi todo se vale. Entonces… ¿Por qué no reconocer el valor y el poder que esconde el silencio? Se teme al silencio porque por tradición hay que repetir las mismas palabras, pero aun así, ellas no acuden solas, llegan impregnadas de gestualidad, de tensiones y desahogos que esconden un mensaje cifrado que es precisamente aquel que no ha de salir a viva voz. Como aquel pequeño “Gorrion” que sumido en su dolor esconde tras palabras de falso rechazo , su rostro de dolor de despedida y de gratitud camuflada entre frases de un legado de vida que heredó de su maestro, y que de igual manera, desde la profundidad de otros ojos ausentes de palabras, se despide el maestro con nostalgia e incertidumbre. A ojos de quien requiere lo explicito de las palabras, es injusta tal escena, a ojos de quienes escudriñan en el sentimiento de aquellas caras, es la más bella despedida. Por sucesos como este, en un mundo donde la tradición y el temor nos acuden a la cuerta casi a diario, fue necesario inventar otros lenguajes, esos que nos permiten hacer catarsis, dejar caer una lagrima o brotar una sonrisa que no emita sonido pero que refleje humanidad y una comprensión distinta de las cosas más admirables, aquellas que incluso un largo debate les quedaría corto, y la vida está llena de ellas. Parece esta una voz de protesta, una oportunidad de explicar la importancia de otras formas de hacer didáctica, lo cual no se entiende fácilmente pues puede ser visto como mediocridad el hecho de solo escuchar a los sabios para pensar nuevos caminos de enseñar al pueblo, admirando el más ilustrado de los discursos, saboreándolo lento como quien se deleita con un exquisito plato sin el afán de que alguien lo quite de su mes, sino haciendo suyo para luego recordarlo placenteramente y asi poder compartirlo agregando todo aquello que a quien se ofrezca le sepa a vida más que a palabra; y es solo conociendo lo que para el otro es y vale la vida que le podemos brindaralgo grato de ella. Hablemos fuerte cuando la palabra cobre vida en nuestros actos de humanidad, o tomémonos un tiempo, si es pertinente, de escuchar sabiamente a quienes ya saben darle vida a la palabra, porque nadie pierde su lugar en el mundo aun cuando esté observando desde el silencio. Notas:
- En la sociedad de los poetas muertos el silencio se representa en las reuniones de los poetas donde dejan aflorar sus sentimientos, pero ante su cotidianidad esconden en la obediencia, es un silencio en el aula que mueve ideas que cobran vida en sus ceremonias rituales.
- En la lengua de las mariposas hay un silencio temeroso, pero al calor de un bar las ideas y posturas se comparten respetuosamente reflexionando acerca de lo que en silencio les suceden en su país.
- En no se aceptan devoluciones hay un silencio amoroso, que esconde una verdad tras una vida simple y aparentemente desordenada cuya única pretensión es hacer feliz.
- En la escuela de la noche de Wiliam Ospina hay impregnada una especie de bitácora poética de la humanidad de los simbolismos que han cobrado vida con el paso del tiempo y que se convierten en lenguaje experiencial.
- En didácticas y paradojas de los miedos de los sujetos docentes hay una explicación a ciertas dinámicas educativas y su raíz en los miedos, por eso en este texto me animo a escribir sobre uno de ellos, el miedo de las consecuencias que trae el silencio en el proceso de formación docente.
- El didáctica magna hay una narrativa del desarrollo de toda una idea pedagógica que hoy es carta de navegación, en la que Comenio abandona la tradición para pensar en el educando.

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