Reflexión5

Docente:Carlos Alberto Londoño
Institución Educativa:Sur-Oriental

“El cerebro es como un paracaídas, sólo funciona cuando está abierto.” Albert Einstein Siglo XXI, llamado el siglo del conocimiento donde el ser humano ha adquirido mayor dominio del contexto en donde vive, transformando su entorno, su cultura es un ser humano rodeado de todas las oportunidades tecnológicas a su alcance. Muchos de estos seres son los docentes que tienen en sus manos la habilidad y el poder de transformar a sus educandos y su vez al mundo; y es lamentable observar y saber que muchos de estos maestros y maestras le tienen miedo al avance tecnológico tal vez por sentirse desplazados por ella, al leer el escrito del doctor Miguel Alberto González González sobre las Metáforas y Paradojas de los miedos en los sujetos docentes queda en evidencia que los y las docentes son seres inacabados como lo expresa Paulo Freire en su obra el grito manso: Yo soy inacabado, el árbol también lo es, pero yo soy más inacabado que el árbol porque lo sé. Como consecuencia casi inevitable de saber que soy inacabado, me inserto en un movimiento constante de búsqueda, no de búsqueda puntual de esto o de aquello, sino de búsqueda absoluta, que puede llevarme a la búsqueda de mi propio origen, que puede llevarme a una búsqueda de lo trascendental, a la búsqueda religiosa que es tan legítima como la búsqueda no religiosa (Freire, 2003, p. 22). Aún falta reconocer en los maestros y maestras el gran compromiso que tienen a su cargo, se sabe muy bien que muchos de ellos y ellas están en esta profesión sólo por escampadero, llegaron por accidente y les ha tocado asumir el rol a regañadientes, otros y otras tienen miedo de innovar, de presentar nuevas ideas al sector educativo y sólo se quedan para esperar una jubilación sin aportar nada ni transcender. También hay casos extremos de docentes de las nuevas generaciones que han asumido posturas pasivas frente al sector educativo, pero se encuentran grandes talentos de maestros que tienen miedo de aportar sus ideas de innovación, de transformación del mundo a través del que hacer educativo, como lo expresa Miguel Alberto González González "Miedo al rechazo, a ser desaprobado. Hay un pensamiento vencido que se ha constituido desde unas teorías y prácticas que deprimen al sujeto" (González, 2014, p. 364). Hay maestros y maestras que hacen trabajos interesantes en el aula de clase pero son silenciosos, son maestros y maestras perdidos en el miedo en el silencio, a no poder expresar lo que quieren, tal vez; por ser rechazados y para no ponerse en evidencia y evitar problemas internos en una institución educativa o inclusive por fuera de ella. El educar implica ser curioso, a realizar cosas nuevas, a convertir el aula de clase en un escenario diferentes para los chicos y chicas, a romper viejos paradigmas, esto implica a dejar el miedo muchas veces del formalismo y como lo escribe Paulo Freire en su libro Pedagogía de la Autonomía: Como profesor debo saber que sin la curiosidad que me mueve, que me inquieta, que me inserta en la búsqueda, no aprendo ni enseño. Ejercer mi curiosidad de manera correcta es un derecho que tengo como persona y al que corresponde el deber de luchar por él, el derecho a la curiosidad. (Freire, 2004, p. 39). Hay un ejemplo muy claro en la película la Sociedad de los Poetas Muertos, donde el nuevo profesor llega a una institución (de ella es egresado) dónde está presente el conductismo, una enseñanza vertical y una educación bancaria; él quiere romper ese paradigma, ser un profesor diferente enseñar las cosas del mundo de manera distinta pero, comienza a ver los tropiezos, las imposiciones de una educación rígida, de un aprendizaje sin cambios a que siga fomentando el aula de miedo. El profesor Keating llegan a un grupo conformado por chicos con pensamientos de su época pero, no muy diferentes a la que vivimos en este siglo XXI, aplicando una didáctica diferente con preguntas pensantes, el profesor rompe ese miedo a ser diferente y lo logra transformar pensamiento de esos muchachos para que vean un mundo y una sociedad de manera diferente. No sucede lo mismo con los padres de uno de los chicos, (Neil) ya que su papá quiere imponer su pensamiento rígido, producto de una herencia cultural y la quiere seguir transmitiendo a costa de todo riesgo, sabiendo que su hijo tiene otra manera de ver el mundo, tiene otras expectativas, quiere realizar sus sueños. No ha tenido miedo de de pensarlo, de sentirlo, de disfrutarlo pero, ha tenido miedo de enfrentar con palabras y con criterio su posición y cuando lo logra; recibe el desafío de la vida: una negación, un no rotundo que lo lleva a tomar otras decisiones y a no tener miedo para afrontar la muerte pero, demostró el miedo de la impotencia rígida educativa de sus padres y de un sistema de ese momento que no logró rescatar a ese ser humano lleno de grandes dones de talento teatral. Hubo miedo educativo de esa época tampoco que no permitió que un docente con un pensamiento más liberador pudiera transformar un ser humano con talento. El hecho de realizar esta maestría es una oportunidad, es un signo de cambio y transformación para llegar a las instituciones y romper esquemas y miedos de aquellos y aquellas docentes que aún viven en didácticas y pedagogías obsoletas. Para concluir, en el libro de la Interpretación de los sueños de Freud ( como se cita en González, 2014, p. 356) existen dos tipos de miedos el real y el neurótico, y cuantos maestros y maestras están en el miedo neurótico, miedo a cambiar, a ser diferentes, a transformar.

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